Hay viviendas que se sienten especiales desde el primer paso. Esta, con vistas al Parque de La Florida, destaca por su excelente construcción, su distribución y la amplitud de sus espacios. Un vestíbulo imponente marca la entrada y conduce hacia el salón-comedor, amplio y muy luminoso, con salida directa a una terraza agradable desde la que disfrutar del parque y de la sensación de calma que ofrece.
Las habitaciones son espaciosas y cómodas, pensadas para vivir sin renuncias y con todo el potencial para adaptarlas a un estilo actual. La altura de la vivienda y sus metros cuadrados útiles la convierten en una base perfecta para una reforma única, de esas que de verdad transforman un piso en un hogar con personalidad.
A esa comodidad se suma un valor práctico difícil de encontrar en el centro: se incluyen dos plazas de garaje y un trastero amplio con luz natural. La ubicación es inmejorable, en pleno centro y junto al parque, sin ruido ambiental pero con la vida de la ciudad a mano, todos los servicios cerca y la practicidad de contar con una parada de tranvía próxima.